El día de hoy hablaremos sobre lo más importante que tiene el ser humano, la salud y en cuanto a este tema los riegos que corren las personas que trabajan en las construcciones suelen ser múltiples, pero en este articulo nos enfocaremos en el polvo producido por dichas construcciones.

Nuestros pulmones se encuentran expuestos al polvo y múltiples factores medio ambientales diariamente, los inhalamos y respiramos constantemente, pero las personas que laboran en el sector construcción están más expuestas a estos factores y son más susceptibles a distintas enfermedades, algunas con afectaciones más evidentes que otras.

Quizás se estén preguntando ¿Cuáles trabajadores pueden estar expuestos a este tipo de riesgos?

A este tipo de riesgo principalmente se encuentran los soldadores, pulidores, carpinteros, pintores y operadores de cualquier tipo de maquinaria.

En todo proyecto de construcción los trabajadores pueden sufrir las consecuencias derivadas de las partículas contaminantes del polvo, siendo que se exponen a distintas afectaciones, tales como silicosis, bronquitis y dermatitis.

Dicha contaminación puede derivar en un grave riesgo para la salud al estar expuesta a ella por un largo tiempo, dependiendo de las condiciones ambientales presentes en las construcciones.

Estos riesgos surgen como consecuencia de las tareas efectuadas en las obras que liberan polvo al aire. Por lo tanto, debe tenerse cuidado con las labores que son propensas a dispersar polvo de forma significativa al ambiente, como son el movimiento de tierras y demolición, el corte o pulido de materiales y la circulación de vehículos por lugares muy secos, con alto contenido en arena y grava.

Las consecuencias de tal exposición al polvo son serias, aunque el largo período de tiempo para que se manifiesten hace que generalmente pasen desapercibidas, por ello lo peligroso.

Algunos de los efectos nocivos en la salud que pueden producir las partículas de polvo son la acumulación de polvo en los pulmones e inclusive cáncer, pues muchos tipos de carcinógenos se encuentran contenidos en estas partículas que entran a nuestros pulmones cuando inhalamos polvo.

En cuanto a ello, puede darse un envenenamiento sistémico, ya que algunos químicos pueden ingresar al organismo y producir efectos dañinos en los órganos, sangre o en el sistema nervioso, como por ejemplo los polvos de metales tóxicos.

Por último, algunos polvos pueden causar reacciones alérgicas, como por ejemplo la dermatosis producida por exposición a polvos de materiales como la madera, cemento, metal y yeso.

Concluyendo con los riesgos que corren los trabajadores expuestos al polvo y agentes químicos no sobra mencionar la gran importancia del EPP (equipo de protección personal) adecuado los cuales deben estar dotados los trabajadores para prevenir esta clase de enfermedades como son la protección respiratoria para evitar que estos agentes externos logren entrar a nuestros pulmones para ellos está la Máscara full-face con cartuchos, Máscara media cara con cartuchos o la típica Mascarilla.

Algunas de estas mascarillas vienen con una especie de careta que no solo cubren la zona de la boca y nariz si no también la zona de los ojos para evitar que nuestros ojos también resulten afectados, en caso de tener que llevar por un largo tiempo el equipo de trabajo más aconsejable utilizar equipos motorizados o de ventilación asistida con cascos o capuchas ya que resulta ser mucho mas cómodo.

Otro tipo de protección es la visual como las gafas protectoras ya que la mucuosa visual se puede ver seriamente afectada por salpicaciones de algún químico, y es imprescindible para los soldadores, ya que los ojos son los que están mas expuestos en este tipo de labor.